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Hay momentos en los que todos nos sentimos, tristes, desanimados o emocionalmente agotados, cuando estas sensaciones se mantienen en el tiempo y comienzan a afectar a nuestro día a día, pueden convertirse en una señal de que necesitamos parar, escucharnos y pedir ayuda.

El malestar emocional se manifiesta de diferentes formas. Algunas personas sienten una tristeza profunda y constante, mientras que otras están continuamente enfadadas. En otras ocasiones se sienten vacías o cualquier tarea del día a día se convierte en un reto difícil de afrontar, otras se notan desconectadas de ellas mismas o de los demás.

Todo cuesta más, levantarse por las mañanas y mantener el mismo ritmo de siempre.

¿Cómo pueden afectar los problemas de estado de ánimo en nuestro día a día?

Pueden afectarnos en:

En el trabajo o estudios

Es frecuente notar falta de concentración, olvidos, menor capacidad para organizarse, dificultad para tomar decisiones, también las tareas que antes parecían sencillas se vuelven más difíciles.

En las relaciones personales

Muchas personas tienden a aislarse, no tienen energía para mantener relaciones sociales. Por otro lado, la inestabilidad emocional puede provocar conflictos frecuentes con su pareja, familiares o amigos.

En la salud física

La mente y el cuerpo están profundamente conectados. Los problemas del estado de ánimo pueden ocasionar fatiga constante, alteraciones del sueño, dolores musculares, etc. A largo plazo, todos estos síntomas repercuten en el bienestar general.

En la imagen que tenemos de nosotros mismos

Pueden aparecer sentimientos de incapacidad o de no estar a la altura de las circunstancias, también pensamientos autocríticos.

En nuestra rutina diaria

El estado de ánimo influye en nuestra energía.  Se necesita mucho más esfuerzo para mantener el ritmo diario y algunas actividades cotidianas se demoran o evitan.

En nuestro autocuidado

Es habitual que a las personas les cueste mantener sus hábitos de higiene y descuidan su imagen personal, también suelen abandonar hábitos saludables como hacer ejercicio físico o una buena alimentación.

En el ocio y disfrute de la vida

Se pierde interés por actividades que antes resultaban placenteras. El tiempo libre puede convertirse en una experiencia que no aporta emociones agradables.

En proyectos de futuro

Es común que aparezcan dudas constantes, miedo al fracaso y no ser capaz de plantearse metas.

¿Cuáles son las señales más frecuentes que aparecen en un problema de estado de ánimo?

  • Tristeza, desánimo, vacío emocional.
  • Cansancio físico y mental casi todos los días.
  • Pensamientos negativos frecuentes o dar muchas vueltas a las preocupaciones.
  • Baja autoestima o sentimientos de inutilidad.
  • Problemas de concentración y memoria.
  • Dificultad para tomar decisiones.
  • No disfrutar con actividades que antes resultaban agradables.
  • Problemas de sueño o descanso poco reparador.
  • Cambios en el apetito o en el peso.
  • Falta de motivación y dificultad para iniciar tareas.
  • Sensación de que las cosas no van a mejorar.
  • Menor interés en relacionarse con otras personas.
  • Irritabilidad o mayor sensibilidad emocional.

Cómo afrontar los problemas de estado de ánimo

1. Mantén una rutina diaria

Establecer horarios regulares para dormir, comer y realizar actividades cotidianas aporta organización y estabilidad.

2. Cuida tu descanso

Dormir lo suficiente influye de forma positiva en tu estado de ánimo y te ayudará a sentirte con más energía.

3. Haz ejercicio físico.

El ejercicio físico ayuda a reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y aumentar la sensación de bienestar. No es necesario realizar grandes esfuerzos, pequeños paseos diarios pueden ser beneficiosos.

4. Mantén el contacto social

Compartir tiempo con familiares, amigos o personas cercanas evita el aislamiento y proporciona apoyo emocional.

5. Dedica tiempo a actividades agradables

Aunque al principio cueste, hacer actividades que te proporcionen emociones positivas, te ayudará a tu recuperación emocional.

6. Practica la autocompasión.

Es importante, que te trates con comprensión y que evites criticarte en exceso, así afrontarás mejor los momentos complicados.

7. Practica la atención al momento presente

Centrarte en lo que está ocurriendo en el aquí y en él ahora, te permitirá no quedarte atrapado en pensamientos que tengas sobre el pasado o el futuro.

8. Evita buscar respuestas perfectas.

Toda vida conlleva un cierto grado de incertidumbre, aprender a tolerarla disminuye la necesidad de analizar constantemente los mismos temas.

9. Busca ayuda profesional si lo necesitas

Si tu malestar emocional se prolonga a lo largo del tiempo, no sabes cómo manejarlo, te está afectando a tu bienestar en diferentes áreas de tu vida, pedir ayuda es un acto de cuidado personal y una forma de invertir en tu bienestar emocional.

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