Hay momentos en los que todos nos sentimos, tristes, desanimados o emocionalmente agotados, cuando estas sensaciones se mantienen en el tiempo y comienzan a afectar a nuestro día a día, pueden convertirse en una señal de que necesitamos parar, escucharnos y pedir ayuda.
El malestar emocional se manifiesta de diferentes formas. Algunas personas sienten una tristeza profunda y constante, mientras que otras están continuamente enfadadas. En otras ocasiones se sienten vacías o cualquier tarea del día a día se convierte en un reto difícil de afrontar, otras se notan desconectadas de ellas mismas o de los demás.
Todo cuesta más, levantarse por las mañanas y mantener el mismo ritmo de siempre.

