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¿Qué es la ansiedad y cuando se convierte en un problema?

La ansiedad es una respuesta natural de nuestro cuerpo y nuestra mente ante situaciones que percibimos como difíciles o amenazantes. En pequeñas dosis puede ayudarnos a estar atentos, a preparar un examen, a afrontar una entrevista de trabajo o a reaccionar ante un peligro.

La ansiedad se convierte en un problema cuando aparece con mucha frecuencia y sus síntomas tienen mucha intensidad. De esta manera, afecta a nuestro bienestar y a nuestra calidad de vida.

Muchas personas describen la ansiedad como una sensación constante de preocupación, de no poder desconectar nunca, de pensar siempre en lo peor. Su cuerpo está alerta y aparecen síntomas como palpitaciones, dificultad para respirar, molestias digestivas, problemas con el sueño, dolor de cabeza, cansancio y tensión muscular. Es frecuente también que dejen de hacer actividades que antes disfrutaban.

En la actualidad, la sensación de tener que llegar a todo, las preocupaciones constantes, los cambios importantes, la presión laboral y académica, la comparación en las redes sociales, la incertidumbre sobre el futuro, tener hábitos poco saludables, pueden favorecer la aparición de la ansiedad.

A veces, surge de forma puntual y desaparece sola, pero en otras ocasiones puede mantenerse en el tiempo y generar malestar emocional.

La buena noticia es que la ansiedad de puede comprender y aprender a gestionar.  Si identificamos lo que sentimos, aprendemos a conocer cómo funciona nuestra mente y adquirimos herramientas para gestionarla, recuperaremos el equilibrio emocional.

¿Qué tipo de personas suelen tener más problemas de ansiedad?

Las personas muy exigentes consigo mismas, que quieren tener todo bajo control y son muy perfeccionistas, son más sensibles a experimentar ansiedad. Otros rasgos de personalidad frecuentes en ellas, son que piensan mucho en los problemas, anticipan situaciones negativas, les cuesta desconectar o relajarse y tienen miedo a equivocarse o no cumplir las expectativas de los demás.

El hecho de tener estos rasgos, no significa que haya algo malo en estas personas, suelen ser personas responsables, comprometidas y empáticas, lo que ocurre es que esta exigencia y este nivel de preocupación tan excesivo, provoca un desgaste emocional importante.

Comprender cómo funciona la ansiedad, es el primer paso para aprender a gestionarla de una forma más saludable y cuidar mejor de nuestra salud mental.

¿Qué puedes hacer para manejar tu ansiedad?

1. Respira más lento de lo que tu cuerpo te pide.

Cuando sentimos ansiedad, nuestra respiración se acelera. Intenta respirar un poco más despacio, así envías a tu cerebro una señal de calma.

  1. Coge aire por la nariz durante 4 segundos.
  2. Expulsa el aire lentamente durante 6 segundos.
  3. Repite estos ejercicios varias veces al día durante 1 o 2 minutos.

2. No luches contra lo que sientes.

En lugar de pensar “Tengo que dejar de pensar esto”, puede ayudarte decirte “Lo que me está pasando es incómodo, pero puedo hacer algo para calmarme”.

3. Aprende a controlar tus pensamientos.

Si tienes tendencia a tener pensamientos negativos, interpretarás la realidad de manera errónea y sentirás malestar emocional.

Muchas veces, la ansiedad aparece porque damos demasiadas vueltas a las cosas o porque interpretamos las situaciones de manera catastrófica.

Es importante, que aprendas a sustituir estos pensamientos tan negativos por otros más adecuados a la realidad, mejorando así tu bienestar emocional.

4. Limita la autoexigencia.

La ansiedad suele ir muy unida a pensamientos como “Tengo que poder con todo” “No debo equivocarme” “Tengo que hacerlo perfecto”.

Aprende a hablarte con más amabilidad y trata de ser más flexible contigo mismo.

5. Recuerda que la ansiedad no siempre refleja la realidad.

Que tu mente imagine algo negativo, no quiere decir que realmente vaya a ocurrir.

6.Cuida el descanso y las rutinas

Una alimentación saludable, tener una buena calidad de sueño y el ejercicio te ayudarán a sentirte mejor.

7.Vive en el presente

Si te imaginas por adelantado situaciones terribles del futuro, que ni siquiera sabes si van a ocurrir, se dispararán tus emociones negativas que te impedirán disfrutar del momento presente.

Centra tu atención en el aquí y ahora, cada vez que tu mente se vaya al futuro.

Una técnica sencilla que te ayuda a volver al momento presente.

Nombrar:

  • 5 cosas que ves
  • 4 cosas que tocas
  • 3 cosas que escuchas

8.No te aísles

Si compartes lo que te ocurre con alguien de confianza, te ayudará a aliviar mucho la carga emocional.

9.Pedir ayuda también es una forma de cuidarte

Cuando la ansiedad afecta a tu descanso, a tus relaciones, o a tu trabajo, la terapia psicológica te ayudará a comprender lo que está manteniendo tu ansiedad y aprenderás herramientas para regularla.